Over delivery o entregar más de lo que el cliente espera, es una buena estrategia de fidelización. La experiencia de recibir algo que uno no imagina, agrega valor al servicio que ofrecemos y nos crea un diferencial en el mercado. El over delivery es una alternativa viable porque sorprendemos a los clientes cuando entregamos algo que va más allá de sus expectativas. Esta gestión es importantísima a la hora de embarcarnos en cualquier proyecto. Los detalles marcan la diferencia. Cuando uno logra establecer contacto con el cliente, es vital empezar a mantener una buena comunicación, generar experiencias gratificantes y compartir ideas, que son esenciales para construir confianza y enriquecer la relación. Con todas estas actitudes, lograremos una conquista exitosa.
Entonces, ¡Sobrepasemos sus expectativas!
- Si nos pide tres ideas, llevémosle cinco.
- Acortemos los plazos de entrega (pero cubrámonos con los tiempos).
- Transformemos sus planes en acciones concretas.
- Estemos atentos a sus necesidades y ofrezcamos propuestas nuevas.
- Cumplamos con lo que prometemos.
- Dediquémosle tiempo, estemos presentes.
- La post venta es esencial.
Esto hará que el cliente tenga un mejor concepto de nosotros mismos, transmitiremos responsabilidad y confianza, nos posicionaremos como un aliado y sentirán que hacer negocios con nosotros, es efectivo. Más allá de generar vínculos estrechos, estos stakeholders se convertirán en verdaderos embajadores de nuestra marca.
Publicado en Diario Gestión

