Cinco pasos para la adecuada gestión de contactos

Ante la globalización y permanente intercambio económico comercial entre países, las relaciones interpersonales se han convertido en un medio eficaz para facilitar acuerdos entre las partes. Para ello, hay cinco ingredientes básicos para llevar a cabo un relacionamiento exitoso:

1. La relación: Es el primer paso. Esencial para encontrar vínculos de asociación con las personas interesadas para llegar a ellas y eso tiene un valor. La capacidad de generación de contactos es una fortaleza, por eso es bueno construirlas a largo plazo.

2. Influencia: Es la etapa donde comienzas a construir vínculos con las personas. Está presente en todas las relaciones, contribuyendo al proceso de integración con los stakeholders. Nos ayudan a acortar el camino para lograr nuestros objetivos.

3. Creatividad: Es desarrollar acciones para acercarnos, relacionarnos y/o fidelizar a nuestros grupos de interés. Realicemos iniciativas personalizadas, para estar presentes y mantener “viva” la relación con gestos genuinos. ¡No llamemos sólo a pedir favores!

4. Dependencia: Es aquí donde encajan los intereses. En el mundo de los negocios es difícil encontrar relaciones desinteresadas. Muchas veces dependemos de la disponibilidad de agenda, favor del otro lado para recibirte, identificar la oportunidad para generar un win – win.

5. Confianza: Es el ingrediente de la mezcla más valorado de todos. Fundamental en las relaciones interpersonales para facilitar que las cosas fluyan en la dirección deseada. Genera seguridad.

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Cuidado: ¡No cruces los brazos!

El gesto más habitual de las fotos corporativas son los brazos cruzados aunque, paradójicamente, es una actitud de protección. El cuerpo habla y comunica más de lo que nos imaginamos y los gestos son indicadores del estado emocional de las personas. El branding personal se traduce en el posicionamiento y la imagen del ejecutivo, por eso las fotos deben estar alineadas con el marketing corporativo de las empresas.

Pero, ¿Qué significan los brazos cruzados? Esta postura estereotipada tiene muchos significados: muchas veces cruzamos los brazos para crear barreras con los demás. Es un signo de defensa y de autocontrol cuando estamos fastidiados. Transmite poder y personalidad fuerte. Es decir, atributos opuestos a la definición de liderazgo. Entonces, ¿por qué usamos tanto esta pose? Porque es parte del modelo y por la incomodidad que produce posar, ¡muchas veces no sabemos qué hacer con las manos!

Las típicas fotos de tres cuartos de perfil con los brazos cruzados sobre el pecho, están siendo reemplazados por posturas amigables, entornos relajados y vestimenta casual. Una buena foto corporativa no es ni bonita ni fea, es simplemente una foto que conecte, genere confianza y sobre todo, que encaje con nuestra personalidad.

¿Qué opciones hay? Dejar los brazos a los costados, apoyar las manos en el escritorio o ubicarlas adelante del cuerpo. Otra opción es agarrar algún instrumento propio del rol. Estas opciones connotan apertura, conexión y disposición al diálogo.

Elige una única imagen para tus perfiles de redes sociales y hagamos que la foto sea el primer paso de nuestra estrategia de Networking.

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Protocolo: Saber ser y saber estar

El protocolo de negocios es muy importante para saber comportarnos correctamente y nos ayuda a establecer interacciones con personas para encontrar un propósito común y construir relaciones a largo plazo en diversas actividades como actos oficiales, congresos, eventos, apariciones en público, incluso cenas o almuerzos importantes de trabajo. Contribuye a afianzar vínculos con personas de diferentes culturas, establecer relaciones valiosas con los stakeholders y garantiza el impacto de una organización exitosa.

El protocolo es saber ser y saber estar. Es una forma de comunicación que proyecta imagen tanto de la empresa como del ejecutivo. Incluye planificación del evento y un adecuado comportamiento hasta en cómo vestirse, cómo disponer los asientos en una cena, cómo debe ser el menú. Cuando haces una presentación el expositor debe tener un lugar especial en el estrado para que la audiencia lo pueda ver. La presentación debe ser clara y con poco texto (muchas veces es ilegible). El discurso debe ser corto, hablado si es mejor y mirando al auditorio; por supuesto, probar todo sistema audiovisual previamente. Y así como estos ejemplos, hay muchos de detalles que no podemos dejar pasar. Cada evento tiene sus características y tratamientos especiales así como cada público tiene sus propias particularidades y todo debe estar acorde con los objetivos de la empresa.

Su conocimiento contribuye a la buena reputación. Todo esto marca la diferencia en un mercado competitivo, contribuye al liderazgo y reitera el compromiso con los stakeholders.

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¡Pórtate bien!

Es indudable que la imagen habla mucho de nosotros mismos, pero, ¿cómo sabemos si estamos dando las señales correctas? Mantener una buena imagen nos beneficia enormemente en nuestra vida personal y profesional. La reputación es una herramienta que si la sabemos utilizar correctamente, nos ayuda a lograr nuestros objetivos. Por eso es muy importante prestar atención a nuestro comportamiento, a la forma en que nos vestimos y cómo nos expresamos. El lenguaje verbal y no verbal revelan la veracidad de nuestros mensajes y proyectan señales importantes de nosotros. Entonces, ¡Pórtate bien!

La reputación se construye con el tiempo, en todo momento y en todo lugar. Arma tu plan de vida y observa cómo quieres posicionarte: Acuérdate de los aspectos positivos que tienes, cuáles son tus habilidades, qué atributos quieres mostrar, potencia las cualidades que te hacen único y diferente, cómo quieres ser reconocido en tu sector o actividad. Lo importante es ser siempre tú mismo: Íntegro y auténtico. Y si lo aplicamos a la vida profesional, nos ayudará a generar vínculos, construir confianza y a mantener un diálogo fluido con los grupos de interés.

Y así sucede también en las empresas. El éxito de éstas depende de cómo sean percibidas desde fuera. El buen gobierno corporativo ayuda a mantener una buena reputación, pues por encima de todo, los grupos de interés quieren integridad de las empresas con las que se relacionan.

Para cada uno de nosotros, la reputación personal es una de nuestras cualidades más preciadas y en las empresas, la reputación es el activo intangible más valioso que tienen.

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Digital vs. personal: mundos paralelos pero no ajenos

No hay duda que la era digital ha cambiado la forma de comunicarnos. Vivimos en un mundo globalizado y altamente móvil dominado por las redes sociales, lo que ha generado un importante giro en nuestra forma de vincularnos con las personas. Pero, ¿cómo son estas relaciones?

En la vida cotidiana vivimos pegados al celular y no somos conscientes del valor y la fuerza del “cara a cara” en las conversaciones. El contacto visual, las sonrisas, el apretón de manos y el lenguaje “no verbal”, son herramientas poderosas para percibir la información que necesitamos para establecer conexiones, generar sinergias y construir confianza.

Por otro lado, los medios digitales son excelentes herramientas de comunicación y facilitadores de las conversaciones “en línea”. Y en un mundo donde la velocidad ha cambiado y nos exige inmediatez, estos medios nos permiten comunicarnos con personas en cualquier parte del mundo, en cualquier horario, nos ahorra tiempo, costos y demás barreras que suponen las distancias.

Si bien lo digital es una ventaja en las comunicaciones, no conectan emocionalmente al ser humano; las reuniones “cara a cara” facilitan la generación de empatía, ayudan a profundizar las relaciones, favorecen la fidelización al cliente, obtenemos más y mejor información y está demostrado que las decisiones importantes se toman en reuniones presenciales.

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Comunícate en positivo

Las palabras positivas son clave para ser más felices. Los expertos confirman que las palabras generan emociones y tienen un gran poder en nuestro cerebro de determinar el sentido de nuestros pensamientos, nuestra actitud ante la vida e incluso en nuestra salud. En ese sentido, tanto nuestros pensamientos como las palabras que utilizamos, definen en gran medida quiénes somos y cómo queremos que nos vean los demás… es decir, influyen también en las decisiones que tomaremos.

Las palabras tienen “magia”, pero, ¿somos conscientes de cómo hablamos? Estar alertas es una forma de tomar conciencia del lenguaje que utilizamos con nosotros mismos y con los demás… Siempre usamos palabras -la mayoría de veces inconsciente- sin darnos cuenta que los mensajes tienen energía propia y una carga emocional poderosa.

En las relaciones interpersonales las palabras positivas generan apertura, facilitan la comunicación y son una puerta para construir o afianzar vínculos con los demás. Pueden además aportarnos muchos beneficios como lograr una sonrisa en la otra persona, aumentar la autoestima, la seguridad y paz interior.

Centremos nuestro discurso evaluando el lado positivo de las cosas. Todo tiene una parte buena y si cuando hablamos nuestros mensajes se centran en ello, nos vamos a sentir mejor y las personas que nos escuchan, también. Y si nos encontramos con un contratiempo, cambiemos la manera en que percibimos y encaramos el problema. Con el lenguaje adecuado, siempre encontraremos el lado positivo de la vida y cumpliremos nuestros objetivos. Hagamos la prueba y observemos con atención el impacto que causa.

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Con nombre propio

El nombre propio en la vida de una persona es mucho más importante de lo que uno cree. No hay frase que le importe más (a una persona) que su propio nombre. Aprenderlo es una señal de deferencia, lo que permite establecer relaciones personales de forma mucho más efectiva. Desarrollar la habilidad de recordarlo, puede darnos extraordinarios beneficios.

Es muy común escuchar decir “tengo muy mala memoria con los nombres”. Y muchas veces nos pasa que en la comunicación con las personas obviamos el nombre por no recordarlo o lo reemplazamos por pronombres, apelativos o apodos. Sin embargo, aprenderlos, hará sentir al otro reconocido, valorado y despertará empatía de forma inmediata hacia nosotros. Por eso, cuando iniciemos una conversación con alguien que no conocemos, presentémonos siempre diciendo nuestro nombre, para que la otra persona nos responda con el suyo. El nombre es la información más importante que debemos retener en la conversación.

El saludo, la sonrisa y la mirada, tienen un impacto positivo en las personas y si a estos gestos tan sencillos le sumamos el llamarlos por su nombre, lograremos un efecto de proximidad y gratificante en ellas y generaremos una conexión de cercanía y confianza. Las relaciones interpersonales están formadas de pequeños detalles que no implican gran inversión de tiempo y dedicación, pero que en conjunto constituye un pilar esencial en nuestras conexiones.

La próxima vez que participen en un evento o se dirijan a alguien que tenga colgado un gafete identificación, llámenla por su nombre y presten atención a su reacción!

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Startup Shower

Alguna vez leí un post en redes sociales este concepto disruptivo e innovador. Gran idea para ponerla en práctica! Y es que claro, así como existen los “baby showers” para las mamás primerizas, una tarea nada fácil donde se va adquiriendo experiencia poco a poco, los más cercanos nos cuentan sus experiencias, nos dan consejos y pueden ayudarnos a que el reto sea más amigable. Esto mismo podemos aplicarlo cuando queramos comenzar un negocio. Una startup es un emprendimiento en su etapa temprana cuyo negocio será escalable y tendrá un crecimiento exponencial.

Los baby showers son comunes. ¿Pero los “startup showers”? Tener un bebé o decidir ser emprendedor es un cambio de vida. Cuando un amigo empieza un negocio, la motivación y apoyo en esta primera etapa, es fundamental para el éxito. Estos eventos pueden ser muy útiles para para felicitarlo, darle consejos, ayudarlo a armar su equipo, comprar sus productos o contratar sus servicios, seguirlo en redes sociales y compartir sus publicaciones… Inclusive, este tipo de emprendimientos cautivan interés en posibles inversionistas.

Los “startup showers” reúnen a nuestras familias y amigos en un ambiente informal, divertido y social, donde surgen las mejores ideas. Es el lugar donde conquistaremos a los principales stakeholders, quienes serán nuestros verdaderos embajadores de marca. Es también una gran oportunidad para construir nuevas relaciones de negocio. Ponerlo en práctica es sencillo y no requiere de mucho esfuerzo, así que, ¿por qué no intentarlo?

¡Hagamos startup Showers!

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Emprendedores: El Networking no es vender!

Potenciales emprendedores que quieran lanzar su negocio propio, deben preocuparse por generar una buena red de contactos. El networking puede promover su marca para hacer crecer su negocio y para ello, construir relaciones y generar vínculos, es una tarea fundamental para lograr el éxito.

Networking no es vender. Es descubrir y aprovechar oportunidades de negocio. Los emprendedores pueden tener acercamientos productivos que les ayudarán a construir relaciones sólidas con otras personas que también tienen interés en expandir su marca. Todos ellos están buscando ideas, consejos, compartir experiencias, aprender…

El networking le da visibilidad al negocio y se realiza en todo momento y en todo lugar. Habitualmente uno está realizando networking casi sin darse cuenta y rodeado de sus principales grupos de interés (clientes potenciales, proveedores, posibles inversionistas). Esto puede suceder en un café, en eventos, conferencias, cenas, e incluso en fiestas! Nunca se sabe dónde se puede conocer a ese contacto que te abrirá las puertas que uno necesita.

Estemos preparados: Definamos nuestro posicionamiento para transmitir la forma en que nos vamos a describir antes de entablar una conversación. Recordemos que somos la propia imagen de nuestro proyecto, entonces: Utilicemos el lenguaje correcto, seamos auténticos y resaltemos nuestros mejores atributos. Seamos proactivos y establezcamos relaciones a largo plazo.

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Las conversaciones son los motores del éxito

Todos los días hablamos con muchas personas, y en el ámbito laboral, saber conversar es clave para el éxito. Pero, ¿Cómo logramos una conversación relevante? La verdadera comunicación surge de nosotros mismos y es más poderosa cuando expresamos nuestros valores y emociones. La palabra es la mejor herramienta para afianzar relaciones y con una conversación eficaz, podemos lograrlo.

Las conversaciones son necesarias para acercarnos a nuestros key stakeholders. Entonces, ¿Cómo comunicarnos con ellos para alcanzar el éxito? Busca la oportunidad adecuada y empieza a ganar confianza, ten capacidad de síntesis para transmitir el mensaje principal, escucha y sé paciente, para mostrar interés sincero. Utiliza el tono de voz adecuado para reforzar el mensaje; observa tu lenguaje corporal, para que el cuerpo esté alineado con la información que quieras comunicar, sonríe; lo mejor es empezar una conversación con una buena sonrisa, mira a los ojos, para bajar barreras, sé auténtico y ten seguridad en ti mismo. Para eso, es importante que identifiques tus intereses, virtudes y objetivos en la vida, porque conocerte a ti mismo te permitirá enfocarte y saber conectar.

La comunicación, si es eficiente, es vital para desarrollar un proyecto con buenos resultados. Si es fluida, puede retroalimentar opiniones e ideas entre las partes. Así mismo, expresa el deseo de tener un trato cercano con los grupos de interés y así lograr un mejor entendimiento. Esto disminuye la posibilidad de fracaso por problemas de comunicación en un proyecto, entre otros beneficios…

Entablar conversaciones profesionales es uno de los motores fundamentales del éxito.

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Empatía: Me escuchas, te oigo!

En el mundo corporativo, la empatía en los negocios es vital para el éxito sostenible. Es una de las bases para construir relaciones sólidas y duraderas. La habilidad de conectar con los demás, es un valor para relacionarse con facilidad de una manera profunda y auténtica. Esta afinidad es una herramienta para fortalecer vínculos con nuestros stakeholders. Al ser empáticos con las personas, permite tener relaciones más fluidas y armoniosas y se construyen relaciones de confianza.

Para lograr esto, saber escuchar es imprescindible teniendo atención plena y comprensiva a la comunicación verbal y no verbal. Darse el tiempo para escuchar activamente a nuestros grupos de interés, ayuda a entender sus objetivos, obtener información valiosa, conocer sus inquietudes y el enfoque de su negocio.

Obtener confianza y empatía con las partes interesadas, es un reto. Debemos ser considerados y profesionales, preguntar en vez de deducir, escuchar con atención, mostrar interés, respetar las opiniones ajenas, preocuparse por los demás, tener actitud positiva para transmitir confianza, identificarse con la otra persona, ofrecer ayuda…

¿Para qué practicarla en el mundo de los negocios? Siendo la negociación una relación interpersonal, la comunicación tiene un papel esencial en el éxito y la empatía es el mejor camino para lograrlo: Facilita la resolución de conflictos, nos permite ser más respetuosos, crece el carisma, y desarrolla la capacidad de liderazgo.

La empatía es el mejor instrumento para conquistar el corazón de nuestros stakeholders y convertirlos en verdaderos embajadores de marca.

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Saquémosle el jugo a un evento de networking

Pensar en eventos corporativos es pensar en oportunidades para generar contactos, afianzar relaciones o cómo nos pueden aportar al desarrollo de nuestros negocios. Son una herramienta poderosa para tener interacción con los principales grupos de interés. Pero ¿Cómo se puede construir una buena red de contactos si queremos maximizar la rentabilidad del evento? Un buen networker planifica y diseña una estrategia para aprovechar todo el tiempo que esté ahí y si hace una buena interacción, profundiza el encuentro. Estudia la lista de participantes para identificar a quienes considere importante conocer y cómo vincularse. Se enfoca en cómo conectarse destinando la conversación a los intereses del otro. Muchas personas van a estos eventos a hablar de sí mismos, a contar a qué se dedican y de lo buenos que son. Es mucho más efectivo enfocarnos en sus intereses y si se da la oportunidad, ofrecer ayuda. Así podremos construir vínculos de confianza y, para el futuro, establecer bases para una nueva relación.

Cuando finaliza el evento, el networker comienza con las acciones de la segunda parte de la estrategia: Envía un mensaje al nuevo contacto para saludarlo y adjuntándole información que le genere valor a la otra persona. Por ejemplo un artículo que pueda ser de su interés, alguna noticia importante de su compañía o para agendar un café. ¡No intente venderle nada! Con esta sencilla acción, ya dio un primer paso para comenzar una futura relación.

Hagamos de estas acciones un hábito para que nuestra red de contactos sea sostenible en el tiempo.